Page 242 - Revista Del Foro 106 2019
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A modo de conclusión
La palabra “democracia” que no ha querido decir a lo largo de este tiempo, en efecto, una sola
cosa constante e idéntica a sí misma, sino que ha venido sufriendo, con el paso de los años y
de las circunstancias, distintas y sugerentes inflexiones que acaso valga la pena examinar.
Hablamos entonces de democracia “participativa” como una que garantizara el amplio
ejercicio de una libertad “positiva” para intervenir activamente en los asuntos públicos; pero
sucede que la opción por la democracia es, ante todo, una opción de riesgo, ya que su
presupuesto es la lucha social y sus niveles de desarrollo, esto es de libertad y de viabilidad
del ejercicio de derechos en suma la democracia, no se juega meramente en las disputas
políticas inter o inter-partidarias, en las instancias que regulan la competencia por el acceso
al gobierno, o en los estrechos márgenes parlamentarios.
Si la política significa crear el ambiente necesario para la vida buena, resulta necesario
mostrar que las instituciones deben ir al compás de los cambios en beneficio del sistema
democrático, integrando a los diferentes grupos de la sociedad, pero custodiando que las
nuevas autoridades no comprometan a las instituciones políticas con una conducta social y
legalmente impropia, como bien dijera Bourdeau “los representantes del pueblo o soberano
se conviertan en los soberanos representantes del pueblo”. En nuestro País a decir del
estudioso más entendido sobre Sistemas Electorales y Reformas Dieter Nohlen “en el Perú
las reformas de los años recientes se dirigían de igual manera a eliminar reformas anteriores o
de algún modo a reducir sus efectos negativos” sin embargo también debemos entender que
las reformas democratizadoras generalmente tienen como objetivo luchar contra los muchos
males causados por el clientelismo bajo este concepto, la formulación de políticas se
convierte en un proceso lento, corrupto, difícil y particularista. La Reforma o uno de los
objetivos de las coaliciones reformistas es transformar el sistema de partidos clientelistas en
uno programático, visto como más democrático y eficiente entonces si nuestro sistema es
representativo requiere de solidez para la gobernabilidad del país, pues si bien elegimos
personas, ellas deben pertenecer a una tienda política ya que no basta la idoneidad del
individuo prescindiendo del respaldo partidario. Considerando que los partidos se renuevan
con cierta periodicidad, y que en consecuencia surgen nuevos legisladores que carecen de
experiencia, debe preverse la continuidad de un grupo de funcionarios congresales que
aseguren el manejo productivo de la institución, cuya estabilidad laboral y remuneración
dependa de la administración encarnada en la Oficialía Mayor del Congreso, en un proceso
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