Page 304 - Revista Del Foro 106 2019
P. 304

Revista del Foro 106




           la necesidad, es luego ordenado y clasificado de acuerdo a diversos criterios, así como
           sometido posteriormente a revisiones y cuestionamientos. El cuerpo resultante, llamado
           teoría, es llevado a la práctica, a atender necesidades, al empleo en la realidad, enfrentando a
           las vicisitudes de esta; generándose nueva información que retorna a manera de un perpetuo
           efecto retroinformador. Quizá sea mejor hablar de ciencia en forma dinámica. La ciencia es
           el producto de la suma, estudio, aplicación y mutua renovación de la teoría y de la práctica.
                  El avance a través de dicha ruta dialéctica, impone como requisito llevar la teoría a
           la práctica, y generada una nueva teoría llevar nuevamente ésta a la práctica, una y otra vez.
           En este camino sin fin, la ciencia ensaya a diario, a cada momento, una de sus principales
           características. La ciencia puede ser generada, administrada o aplicada por un sujeto, por
           una familia, por una empresa, por un gobierno, etc., pero en cualquier caso, lleva en su
           esencia la necesidad de ser transmitida. La ciencia se muestra intersubjetiva dentro de la
           sociedad y, por lo mismo, constituye un fenómeno social de su tiempo, de cada tiempo, de
           todo tiempo.
                  Entonces, entre las acciones que permiten el avance de la ciencia se encuentra la
           práctica de la misma, su aplicación en sociedad a situaciones y problemas reales. Dicha
           aplicación no es directa, o mejor dicho logra serlo, pero para ello requiere el auxilio de otro
           concreto producto de la misma ciencia y de la misma dinámica, a su vez sujeto a sucesivas
           innovaciones. Nos referimos a la tecnología. Siempre hubo tecnología. Desde sus primeros
           pasos, la ciencia marcó su avance a partir de la puesta en práctica de su información y de la
           retroinformación  que  le  brindó  dicha  práctica,  pero  para  ello  la  tecnología  era
           imprescindible. El desarrollo de mejores patrones de trabajo lítico para buscar raíces o
           defenderse de animales, así como el control y empleo del fuego, fueron sin duda dos
           revolucionarios aportes tecnológicos que incidieron en el ser humano. Transcurridos los
           milenios, podemos afirmar algo similar acerca de la polea, de la rueda, de la escritura, de la
           pólvora, de la imprenta, de la electricidad, etc., cada una con innegables e inmensos aportes
                      1
           a la sociedad. En nuestros tiempos, destaca la red internet.
                  Pero  vayamos  por  partes.  Dentro  del  proceso  antes  descrito,  toda  tecnología,
           finalmente, constituye la expresión de la voluntad humana, pues con ella el ser humano
           busca ampliar su poder, su control por sobre las circunstancias que lo rodean (naturaleza,












                                               303
   299   300   301   302   303   304   305   306   307   308   309