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Revista del Foro 106
En las formas más extremas de trabajo infantil, los niños son sometidos a situaciones
de esclavitud, separados de su familia, expuestos a graves peligros y enfermedades y/o
abandonados a su suerte en la calle de grandes ciudades (con frecuencia a una edad muy
temprana). Cuándo calificar o no de “trabajo infantil” a una actividad específica dependerá
de la edad del niño o la niña, el tipo de trabajo en cuestión y la cantidad de horas que le dedica,
las condiciones en que lo realiza, y los objetivos que persigue cada país. La respuesta varía de
un país a otro y entre uno y otro sector.
En el Perú, el trabajo infantil tiene la tasa más alta con relación a la región, ocupando el
primer lugar, lo siguen Bolivia y Paraguay respectivamente, según el Instituto Nacional de
Estadística e Informática – INEI al 2015, estableció cifras alarmantes, dado que la población
entre los 5 y 17 años que trabaja, es el 16.8%, esto es 1 millón 274 mil niños 100 niños y
adolescentes, realiza trabajos peligrosos, la estadística a su vez indica que 1.5% de menores
de edad está en un trabajo forzoso y el 5.3% realiza tareas domésticas por encima de las 22
horas semanales; por lo cual, aunque estudien logran un bajo nivel de aprendizaje, al 2017
esta cifras se habrían incrementado llegando a los casi 2 millones de niños y adolescentes en
esta condición.
En Madre de Dios este delito está vinculado a la minería ilegal, los niños son captados en
época de vacaciones esto es lo que estudian y proviene de departamentos vecinos como Puno
y Cuzco y laboran en condiciones infrahumanas, exponiendo a los peligros no solo de la
zona, sino también a accidentes ocasionados en este tipo de labores, están expuestos a
demasiadas horas de actividad física, sin una buena alimentación y en contacto con
sustancias toxicas, como el mercurio que se utiliza para refinar el oro que se extrae, no está
demás indicar que no existen puestos de salud por la lejanía de la actividad minera ilegal.
Las mafias captan a los niños y adolescentes, porque son más fáciles de manipular, no
reclaman, le retiene el pago por dichas labores, el “contrato” es verbal, aceptan las órdenes de
manera más fácil y al desconocer sus derechos, no reclaman, ni presentan ningún tipo de
denuncia a alguna autoridad.
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